Publicado por : Adycto 18 de abril de 2006



Durante estes días de ausencia vacacional pasaron bastantes cousas no mundo que quedaron sin comentario no blog. De tódolos xeitos, algo que non quero deixar pasar foi a entrevista que o director do xornal "El Mundo" Pedro J. Ramírez, fíxolle ao presidente do goberno, José Luis Rodríguez Zapatero. A entrevista é bastante longo e está en castelán, pero a verdade é que non ten desperdicio e, ademáis, coido que é material claro de hemeroteca. Hai que gardala para sacala á luz en ano e medio.


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PRIMERAS DECLARACIONES DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO. UNA CONVERSACION EN DIEZ CAPITULOS

UNA ENTREVISTA DE PEDRO J. RAMIREZ

Son las nueve menos cuarto de la mañana del miércoles 21 de abril. Un camión de mudanza tiene su vientre azul apoyado contra las escaleras del Palacio de la Moncloa. «Esta será la primera noche que durmamos aquí». Cien metros a la derecha, en el edificio del Consejo de Ministros, ZP da la impresión de sentirse aún como un pulpo en un garaje. Se ha instalado en el despacho luminoso y escueto que ocupaba Aznar. Ha colocado encima de una mesita baja un retrato dedicado del Rey y en otra, simétrica, uno equivalente del Príncipe y su foto favorita de Sonsoles. Del resto del mobiliario ni siquiera ha tenido tiempo de ocuparse. Se sienta en el borde de una de las piezas del tresillo de cuero beige como si todavía estuviera de visita. Pide un café y un vaso de agua y enseguida empieza a contestar a todas las preguntas con la misma soltura con que lo haría un jefe de la oposición. Lleva menos de 72 horas al frente del Gobierno y yo soy el primer periodista al que recibe.«Reconocerás que esto sí que es todo un síntoma del cambio: que llegue al poder un primer ministro del Partido Socialista y la primera entrevista se la conceda al director de EL MUNDO...» ¡Y qué entrevista! ZP contesta a más de 100 preguntas, incluidas casi todas las que le dejó Rajoy encima del atril. Algunas le gustan más que otras, pero todas las acoge con lo que enseguida definirá como el «método de la sonrisa». Cuando luego paseamos un rato por el jardín, se nota que yo he recorrido más veces que él ese trayecto. Posa disciplinadamente ante la cámara, pero no sabe dónde poner las manos. De nuevo siento la magia de contemplar a un entusiasta Gulliver recién llegado al país de los Gigantes.Espero que me crea cuando de todo corazón le deseo buena suerte.



LA LLEGADA AL PODER

«El día que me vaya de La Moncloa, me gustaría que se dijera de mí que no cambié como persona»

Pregunta.- Toda España pudo ver cómo en el momento de la jura como presidente del Gobierno, tuvo una especie de lapsus, se le olvidó hacer el saludo protocolario al Rey, leyó usted mal ¿qué es lo que le pasa en ese momento por la cabeza?

Respuesta.- La verdad es que yo no me enteré de que tuve un lapsus en ese momento; luego me lo comentaron Y el saludo al Rey sí que lo hice. Se hace una vez que se jura, una leve inclinación de cabeza; era el guión protocolario que marcaron. Tuve un lapsus, seguramente porque estaba bastante emocionado.

P.- Pero insisto, ¿qué pensaba?

R.- En ese momento tenía dos ideas en la cabeza. En primer lugar, mucho sentimiento de responsabilidad, sobre todo cuando llegué a La Moncloa, esa sensación de sentirte que ya eres presidente del Gobierno, físicamente incluso, y luego una gran pasión, es decir, ganas de empezar a hacer cosas.

P.- El día en que usted se vaya de esta casa a la que acaba de llegar, ¿cuál le gustaría que fuera su epitafio político?

R.- Que se dijera de mí que no cambié como persona. Creo que es lo que más me pide la gente.

P.- ¿Y qué epitafio político le pondría usted a su antecesor?

R.- Que le ha faltado buen carácter. Creo que si hubiera tenido otro carácter y otro talante, muchas de las decisiones que tomó no las habría tomado y el final de su mandato habría sido mucho mejor.

P.- Pero usted también dijo en su discurso de investidura que durante los años de Aznar ha habido políticas positivas que han supuesto avances para España. ¿A qué se refería exactamente?

R.- Fundamentalmente, a la etapa de crecimiento económico, de creación de empleo. Es verdad que un crecimiento económico con algún problema, con mucho empleo precario, pero no se puede cuestionar y hay que reconocerlo de una manera tranquila. Y bueno, al final representó el Gobierno de la derecha democrática que consiguió ser la alternativa al Partido Socialista. Esa alternancia también tiene un importante valor.

P.- De los errores en que incurrió su antecesor, ¿cuáles no cometerá usted?

R.- El de no cumplir las promesas de lo que él llamaba regeneración y yo llamo renovación democrática.

P.- ¿Usted las cumplirá?

R.- Sí. Porque de ahí arranca todo. De ahí arrancan los errores más graves de Aznar. Si se hubieran cumplido las promesas de regeneración democrática, él no se habría distanciado tanto de la ciudadanía, no habría perdido la capacidad de comunicación con las fuerzas políticas, no habría roto todo puente de diálogo con los gobiernos autonómicos nacionalistas, no habría tomado decisiones como la Guerra de Irak y no habría mantenido todo un año de desafío a la ciudadanía a través de la manipulación informativa, a través de la pérdida de respeto a los ciudadanos...Siempre me ha parecido que la raíz del declive y de la derrota de mi antecesor está en el incumplimiento de sus promesas de regeneración democrática.

P.- Y de los errores que cometió el antecesor de su antecesor, ¿cuáles no cometerá usted?

R.- Yo procuraré dos cosas esenciales en relación a lo que fueron, obviamente, errores de los últimos años de gobierno socialista.En primer lugar, mantendré un control estricto sobre la conducta de los altos cargos de la Administración. He dado todas las instrucciones de seguimiento más absoluto de los currículos de los altos cargos para exigirles un comportamiento absolutamente impecable. Tenemos que intentar que no se nos cuele ninguna persona que desafíe el respeto sagrado a las arcas públicas. En segundo lugar, voy a procurar ser un presidente del Gobierno mucho más cercano a la ciudadanía. Quiero representar una Presidencia de la gente, de la ciudadanía, y ése es para mí un objetivo esencial.

P.- ¿Cuánto tiempo piensa estar, o le gustaría estar, en esta casa?

R.- Lo tengo pensado, pero aprenderé de errores ajenos y no cometeré la equivocación de anunciarlo con mucho tiempo de adelanto, sino en el momento oportuno.

P.- ¿Pero estaría dispuesto a estar más de ocho años en alguna circunstancia?

R.- No se puede hablar de una cifra ni de cuatro, ni de ocho, ni de 12.

P.- Pero oiga, más de dos legislaturas...

R.- Creo que hay que esperar, llevo dos días aquí y

P.- Es decir, que no le parece que sea un elemento esencial en la regeneración democrática el poner un límite a la permanencia de las personas en los altos cargos

R.- A tenor de lo que ha pasado con Aznar, no. Se pueden hacer en cuatro años muchísimos cambios democráticos esenciales para un país o se pueden hacer en ocho, en 12, o en siete o en nueve.Creo que ésa no es una cuestión para plantearse hoy. Pero dicho esto, creo que no es conveniente pasar un tiempo excesivo al frente de las responsabilidades como presidente del Gobierno.

P.- ¿Ha llegado usted aquí más por azar o por necesidad, en los términos de esa cita que a usted le gusta tanto de Borges de que el azar es el anverso de la necesidad?

R.- Más por necesidad. Yo creo que, en el fondo, mi elección en el Congreso del Partido Socialista ya supuso esencialmente un relevo generacional. La historia política se escribe por generaciones, y quizás ése fue el factor determinante de mi victoria en el Congreso. Pertenezco a esa primera generación que nunca compartió ya la experiencia de lo que fue el régimen anterior. Estudié mi carrera estudiando la Constitución, y quizás el mandato más poderoso que los ciudadanos han dado el 14 de marzo ha sido el de una nueva forma de hacer política y el de pedir unas relaciones distintas entre los partidos y otra distinta del poder con la ciudadanía. Eso es renovar la democracia y, desde luego, ésa es la necesidad que los españoles expresaron el 14 de marzo.

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EL REGRESO DE LAS TROPAS

«Llegamos a la conclusión clara de que no había ninguna posibilidad de que la ONU se hiciera cargo de la situación en Irak»

P.- ¿No ha incumplido usted los términos de su promesa sobre las tropas de Irak al no esperar hasta el 30 de junio, al no haber ni siquiera intentado impulsar una nueva resolución del Consejo de Seguridad para la transferencia de poder a la ONU?

R.- Hace un año, por estas fechas, reclamé que las tropas no fueran a Irak. Después de la muerte de los nueve agentes del CNI, en el debate parlamentario le dije a Aznar que estaba dispuesto a una permanencia de las tropas si Naciones Unidas se hacía cargo.Desde ese momento, desde aquel Pleno -creo que fue en enero- hasta la campaña electoral no hubo ningún movimiento. Todo mi discurso ha sido «o Naciones Unidas se hace cargo de esto o las tropas no deben estar ahí». Desde el día de las elecciones, varios dirigentes del Partido Socialista y yo mismo hemos tenido infinidad de diálogos, contactos y conversaciones. Quiero recordar que el día del funeral de Estado me reuní con Colin Powell y con Tony Blair y tomé el pulso perfectamente de la posible evolución.A partir de ahí, hemos tenido contactos prácticamente con todos los gobiernos europeos y con el Gobierno norteamericano y era evidente que no había ninguna posibilidad... Hay una frase de un alto mandatario norteamericano, textual, que dice: «¿Usted se imagina que 130.000 soldados norteamericanos estén mandados por alguien que no sea un general norteamericano?» Bien, llegamos a una conclusión clara.

P.- ¿A quién se lo dice?

R.- Eso se lo dice un alto mando norteamericano a un dirigente del PSOE. A Bono exactamente. Por tanto, era evidente que no había ninguna posibilidad de que Naciones Unidas se hiciera cargo.En ese escenario, carecía absolutamente de sentido permanecer en una falsa espera, generando incertidumbre allí entre nuestras tropas y aquí ante nuestros aliados. Creo que era mucho más sincero decir, como ya les dijimos días antes, que lo más probable es que nos fuéramos. Y yo sólo tomé la decisión después de ser presidente del Gobierno, después de jurar ante el Rey, después de -como presidente del Gobierno- obtener ya todos los informes y todas las garantías de que la operación -por razones de seguridad- se podía anunciar, se podía iniciar y se iba a hacer, por supuesto con el respaldo logístico de los aliados. Por eso, el lunes, no el domingo, di la orden justamente aquí donde estamos, en este mismo despacho, en estos mismos asientos; le di la orden al ministro Bono de que trajera las tropas en tiempo y forma.

P.- Pero si sabía que iba a tomar esa decisión, ¿por qué no lo dijo en el debate de investidura?

R.- Por razones de seguridad y de certidumbre. Lo dije bastante explícitamente, porque la respuesta a Izquierda Unida fue muy clara.

P.- Bueno, pero es contradictorio, porque ahora usted va a llegar ya con una situación de hechos consumados. Sin embargo, en el discurso de investidura usted prometió que cualquier decisión de envío de tropas al extranjero siempre sería consultada previamente.

R.- Creo que toda la sociedad y cualquier ciudadano entiende que un repliegue en una situación de conflicto casi bélico como la que hay en Irak no se puede improvisar. Hay que tenerla preparada y, cuando se anuncie, ya debe haber empezado la orden a funcionar.Porque, evidentemente, existen riesgos de seguridad y se tiene que acordar con las tropas de los aliados la ocupación de la zona que nosotros vamos a dejar, etcétera, etcétera. Yo tengo un compromiso, está en el programa electoral, y es que el Parlamento tenga participación en la toma de decisiones sobre las misiones de nuestras Fuerzas Armadas. Lo vamos a cumplir.

P.- ¿Ha enviado usted a algún tipo de emisario para adelantar sus planes a algún dirigente iraquí?

R.- No, en absoluto. No conozco a ningún dirigente iraquí, no tengo ninguna relación, y alguna información que he leído me ha producido, aparte de un cierto malestar, una sorpresa hilarante.

P.- ¿Ha pactado con alguien las circunstancias de nuestra retirada?

R.- En absoluto, en absoluto.

P.- ¿Cómo piensa demostrar usted a los Estados Unidos y a nuestros demás aliados occidentales que esta retirada no supone ningún debilitamiento del compromiso de España con la seguridad mundial ni con la lucha internacional contra el terrorismo?

R.- Como los promotores de la Guerra de Irak partieron de un error inicial, ahora han derivado hacia un discurso con poco fundamento. La Guerra de Irak era para buscar las armas de destrucción masiva de Sadam Husein. ¿Por qué estamos ahora en el debate del terrorismo? No se me ha olvidado, porque lo viví muy intensamente: armas de destrucción masiva que no aparecieron. Sin embargo, todos los servicios de Inteligencia, por aquel entonces, dijeron con nitidez que el régimen oprobioso de Sadam Husein no tenía ninguna vinculación con el terrorismo. Nunca se supo que Al Qaeda hiciera nada en Irak, ni que de Irak saliera ningún miembro de Al Qaeda o de las células cercanas a Al Qaeda. Ahora han tenido que recurrir a la gran falacia del terrorismo, y esto es lo que no puede ser. Creo que lo que ha hecho el Gobierno de España supone una llamada de atención más allá del cumplimiento del compromiso electoral, en un doble sentido. Primero, no puede haber un orden mundial ni una acción bélica que no sea comprendida por los pueblos. Segundo, no se puede combatir el terrorismo internacional con los métodos de la guerra convencional. Eso sólo es abrir una puerta más al radicalismo. Lo dije muchas veces en el Parlamento y creo que el tiempo, lamentablemente, nos ha dado la razón. ¿Qué tienen que ver los chiíes y los suníes con Al Qaeda? Absolutamente nada. Son comunidades religiosas en Irak que no se sienten a gusto con una ocupación. Y ahora la situación es ciertamente difícil, a no ser que la coalición tuviera un acto de mucho coraje entregando el poder a la ONU.

P.- ¿Qué sensación le quedó después de la conversación con el presidente Bush sobre este asunto?

R.- Una sensación doble. La primera, que lógicamente le hubiera gustado más que no retiráramos las tropas, y la segunda, que respetaba la decisión de un Gobierno democrático... como nunca dudé que sucedería, pues somos naciones libres, amigas y aliadas.Ahora bien, comprendo que no les haya gustado.

P.- Pero Bush vinculó la retirada de las tropas a la lucha antiterrorista, dijo que iba a ser perjudicial para el terrorismo.

R.- Sí, el problema es que, en fin, ya le dije en la primera ocasión que hablé con él, cuando me felicitó muy cariñosamente por mi elección, que tendría ganas de tener una larguísima conversación con él y sus colaboradores para darles mi opinión de que no están acertando en su estrategia de lucha contra el terrorismo internacional.Creo que España, en esto sí, puede dar alguna lección. Ahora, cuando desde la tragedia del 11 de Marzo se ha puesto lamentablemente en evidencia que aquí hay una presencia del terrorismo internacional, estoy convencido de que el esfuerzo que vamos a hacer, multiplicando los efectivos y los medios para la lucha contra el terrorismo internacional, va a resultar mucho más exitoso que una guerra convencional.

P.- ¿Le ha molestado que Aznar llamara al presidente Bush para demostrar su discrepancia con la decisión del Gobierno español?

R.- No, sé que son muy buenos amigos.

P.- ¿No teme usted que esta retirada acarree a España consecuencias negativas en sus relaciones con Estados Unidos?

R.- Estados Unidos es un gran país, es una gran democracia. Yo creo que en las relaciones internacionales hay que ser leales, y el principio de la lealtad es la sinceridad. Estados Unidos sabe cuáles son las posiciones de este Gobierno, compartimos todo aquello que sean operaciones de paz y de seguridad que tengan la bandera de Naciones Unidas; eso lo compartimos plenamente.Estamos dispuestos a comprometernos. España tiene en estos momentos 3.000 soldados en el mundo en operaciones de paz, contando los de Irak, y el Gobierno eso lo va a mantener. Operaciones de paz y seguridad con Naciones Unidas, sí. Guerras unilaterales y preventivas, no.

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LAS RELACIONES CON MARRUECOS

«Mi objetivo es que nadie nos tenga que ayudar»

P.- Pero, por ejemplo, en la lucha contra ETA o en las relaciones de España con Marruecos, ¿no teme que la posición de su Gobierno se debilite por una retirada o por una disminución del apoyo norteamericano?

R.- España tiene que conseguir tener por sí misma buenas relaciones con Marruecos. Somos su vecino, somos un país grande. España es un país fuerte que debe de tener buenas relaciones con Marruecos por sí mismo. No creo que sea una buena carta de presentación recurrir a otro, a una potencia para apaciguar nuestras relaciones con Marruecos. Mi objetivo es que nadie nos tenga que ayudar.Esto es lo que garantizaría la estabilidad, la buena vecindad y el enfoque de cuestiones importantísimas que hoy adquieren mayor relevancia como son el control de la inmigración y la lucha contra el terrorismo, después de saber lo que hemos sabido tras el 11 de Marzo.

P.- ¿Qué está usted dispuesto a hacer para mejorar las relaciones con Marruecos ahora que está a punto de iniciar su primer viaje como presidente?

R.- Respeto, diálogo, hablar de igual a igual en las relaciones entre los pueblos, entre los dirigentes. Todo esto es fundamental, y en función del interés que tengo por el desarrollo económico y democrático en Marruecos, sin duda alguna es fundamental que haya ayuda comercial y económica, inversión y cooperación política para que aquel país tenga unos parámetros de modernización cada día mayores.

P.- ¿Va a modificar en alguna manera la posición del anterior Gobierno respecto a la cuestión del Sáhara?

R.- Vengo expresando invariablemente cuál es mi posición en torno al Sáhara. Quiero que Naciones Unidas consiga un acuerdo. Quiero que Baker pase a la historia, él y su plan, por conseguir un acuerdo entre Marruecos, el Frente Polisario y Argelia. Mi posición va a ser ayudar al acuerdo. Sería un día muy importante para todo el Magreb y también para España.

P.- ¿Está usted dispuesto a aceptar que se cree la célula de reflexión sobre Ceuta y Melilla que Rabat ha solicitado en más de una ocasión?

R.- No hay ninguna previsión de que eso sea planteado en este periodo. Por tanto, no me ha ocupado ni un minuto. No tendría ningún sentido.

P.- Pero usted que siempre dice que hay que dialogar sobre cualquier problema. ¿No aceptaría entonces un diálogo bilateral?

R.- Si hubiera que dialogar sobre algo que es un problema...pero es que, en principio, Ceuta y Melilla no son un problema.Marruecos, más allá de algunas afirmaciones ocasionales, respeta y tiene una actitud absolutamente clara con España respecto a este tema.

P.- Si se volviera a producir una crisis como la de Perejil, ¿actuaría como lo hizo el anterior Gobierno?

R.- Es impensable. No, no se me puede pasar por la cabeza que, conmigo en el Gobierno, pueda haber una crisis como la de Perejil.

P.- Pero si un territorio español, por pequeño que sea...

R.- Por cierto, hablé con Colin Powell de Perejil.

P.- ¿Y qué le dijo?

R.- Esbozó una sonrisa significativa intensa y significativa.

P.- ¿Qué piensa usted de las amenazas incluidas en el vídeo que se grabó en Leganés, como consecuencia de su anuncio de que mantendrá, y tal vez incluso incrementará, la presencia española en Afganistán?

R.- El Gobierno que presido no va a admitir el más mínimo chantaje de un grupo terrorista. Lo único que vamos a hacer con el terrorismo es perseguirlo con toda la fuerza del Estado y del Derecho.

P.- ¿No necesita España un plan para impedir que esas ideas extremistas se propaguen entre nosotros?

R.- Por supuesto. Necesitamos, en primer lugar, ser conscientes del problema. Es un problema serio, cuyo alcance en este momento todavía no lo tenemos determinado. Pero con los datos que ya tenemos, tiene seriedad, tanta seriedad como que es una prioridad absoluta del Gobierno. No voy a regatear ni un euro para acabar con el terrorismo. Quiero que esto lo sepan los españoles. Voy a poner todos los medios. Vamos a tener los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado mejor dotados en medios. Seguro que los españoles comprenderán que, si tenemos que dedicar a este esfuerzo más recursos económicos, se retrase la ejecución de algunas autovías.

P.- ¿Qué reflexión le ha producido la profanación de la tumba del geo?

R.- Me ha parecido abominable, insólito, increíble. ¡Hasta qué punto puede llegar la degradación de los seres humanos! Ayer llamé a la viuda, a Nuria, y la verdad es que es admirable la entereza de algunas personas. Si alguien me ha dado lecciones desde el primer día que gané las elecciones, han sido precisamente los familiares de las víctimas del terrorismo.

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EUROPA, PALESTINA, CUBA

«Llegaremos a un acuerdo y habrá Constitución europea bajo Presidencia irlandesa»

P.- ¿Está dispuesto a renunciar a parte del poder conseguido en Niza para desbloquear la aprobación de la Constitución europea?

R.- Bueno, el poder conseguido en Niza nunca entró en vigor.Por tanto, creo que hay que verlo desde otra perspectiva. Los márgenes sobre el poder de los grandes países, de Francia, Alemania e Italia, son pequeños. En mi opinión, es más importante el peso del liderazgo que tener 0,5 votos más a la hora del cómputo para una minoría de bloqueo. Vamos a defender, lógicamente, la máxima representación, pero no olvidemos que en este momento tenemos negociaciones económicas muy importantes. Llegaremos a un acuerdo, habrá Constitución europea bajo la Presidencia irlandesa. Mi objetivo es que esa Constitución se firme en Madrid, en homenaje a las víctimas del 11 de Marzo, como muchos países proponen.

P.- ¿Qué ventajas concretas cree usted que puede tener España como consecuencia de este realineamiento con Francia y Alemania?

R.- Estar en el motor de Europa. Los años que hemos estado con Francia y Alemania nos ha ido bien porque se han conseguido avances en la estructura de una Unión Europea con cohesión económica y social. Quiero insistir una y otra vez en que, en cada uno de los últimos 10 años, España ha recibido un billón de las antiguas pesetas para nuestras carreteras, nuestros pantanos, nuestra política social, nuestra política de promoción profesional. Y eso venía esencialmente de países como Alemania, que han demostrado una gran solidaridad. Por eso, lo que más me sorprendió en el debate de investidura fue el ataque del Partido Popular a los gobiernos de Alemania y Francia. Me parece bastante insólito.Nos interesa estar ahí porque a España le viene bien una Europa unida.

P.- ¿Va a proponer su Gobierno algún tipo de iniciativa a través de la UE para estimular la aplicación de la Hoja de Ruta en Palestina y para contrarrestar las pretensiones de Sharon de permanecer en una parte de los territorios ocupados?

R.- Es preciso detener uno de los peores momentos de los últimos 20 años en el conflicto entre Israel y Palestina. Y eso que se nos dijo -hace un año, al iniciar la intervención militar en Irak- que era un paso para normalizar la situación en Israel y Palestina. Todo el diseño que se había hecho sobre la política en el Golfo y en Oriente Medio resulta que no sale un año después.No se trata de pasar factura, nadie quiere pasar factura a ningún Gobierno, a los que han ido allí, a los que han apoyado la guerra, no. Lo que quiero es que se reflexione sobre el camino al que se va. Y espero que tengamos la posibilidad, en el próximo Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, donde España tiene voz y voto en este momento, de impulsar una nueva Hoja de Ruta para el orden internacional, especialmente para la situación en el Golfo y en Oriente Medio.

P.- ¿Está su Gobierno dispuesto a mantener la presión, tanto bilateral como dentro de la UE, sobre el régimen de Fidel Castro para conseguir la democratización de Cuba?

R.- Sí, por supuesto. El régimen de Fidel Castro tiene que abrirse a la democracia. Todos mis mensajes hacia Cuba y hacia Fidel Castro van a ir en esa dirección.

P.- En un acto celebrado en la sede de EL MUNDO, cuando usted era aún líder de la oposición, prometió a sus familiares ayudarles a intentar conseguir la liberación del periodista y escritor Raúl Rivero. ¿Mantiene ese compromiso?

R.- Sí, estoy dispuesto a hacerlo.

P.- ¿Va a desempeñar Felipe González algún papel en la política exterior de su Gobierno?

R.- He encargado al Ministerio de Asuntos Exteriores que piense y elabore algún mecanismo en el cual los ex presidentes del Gobierno -no sólo Felipe González, sino también Aznar, Calvo-Sotelo, Suárez- puedan realizar misiones internacionales con cierto estatus.Es muy importante aprovechar el capital político de todos los ex presidentes. Y de ahí también mi propuesta de que estén en el Consejo de Estado.

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LA RENOVACION DE LA DEMOCRACIA

«Con mi Gobierno, no habrá nadie que esté por encima de las leyes de este país»

P.- ¿Está usted dispuesto a apoyar que se cree una comisión de investigación sobre los hechos que han permitido que se produjera el 11-M y las circunstancias que lo rodearon?

R.- Sí. Si lo pide la oposición, sí.

P.- ¿Cree usted que hay motivos para ello?

R.- Si la investigación es para saber si el Gobierno anterior había hecho lo suficiente o no en torno a los riesgos de un atentado, pues ya digo desde aquí que no tengo ningún interés en abrir ese debate. Si lo que se pretende -como he visto por ahí, en alguna declaración tibia del PP- es saber lo que pasó del 11 al 14 de marzo, como puede usted comprender no sólo no tengo ningún problema, sino que estaría muy bien... Oyendo algunas voces, parece que del 11 al 14 de marzo no gobernaba aquí el PP, cuando todos los servicios del Estado estaban en manos del PP. Si se quiere hacer una investigación sobre eso, adelante.No tengo ni el más mínimo inconveniente.

P.- ¿Cree que todos los servicios del Estado, por lo que usted sabe, se comportaron con la lealtad debida al Gobierno constitucional?

R.- Sí, por supuesto, igual que se han comportado desde el primer día conmigo, con la misma lealtad. No tengo ninguna duda, porque si una cosa he comprobado en estas casi 72 horas que llevo como presidente del Gobierno es que aquí hay un país democrático, consolidadísimo, que las instituciones democráticas y los servidores públicos lo son del Estado.

P.- ¿Cuál va a ser el criterio para aceptar la creación de una comisión de investigación cuando lo pida la oposición en el Parlamento?

R.- El criterio tiene que formar parte del próximo reglamento del Congreso, y tiene que forjarse. Yo soy partidario de forzar la negociación al máximo y de dar al presidente del Congreso la última palabra cuando haya discrepancias. Esta es una fórmula que funciona en otros países. Es verdad que eso necesita que el presidente del Congreso adquiera un estatus de independencia, no sólo porque lo diga un reglamento, sino porque se lo gane personalmente. Cuando la oposición y el Gobierno están enfrentados y al final las diferencias se dirimen sólo con votos, no es una buena fórmula. Lo mejor es que alguien con una autoridad, con independencia, decida: 'Esto hay que investigarlo'.

P.- Pero si el presidente del Congreso, que es de su partido, les contraría a ustedes, se van a enfadar.

R.- Yo no me voy a enfadar. Es que eso es precisamente la renovación democrática, el respeto institucional. Cuando le propuse a Manolo Marín ser presidente del Congreso, sólo le dije dos cosas. Primero: «Manolo, entramos en una etapa de reforma del reglamento y tiene que ser tu gran objetivo». Segundo: «Quiero que seas, ante todo, el presidente del Congreso de los diputados de todos». Creo que, además, ha dado ya pruebas, uno en el debate de investidura y otro esta misma semana, al fijar el momento del Pleno. El Gobierno quería que fuera antes. Pero el PP valoró, y tenía razón -a mí no me cuesta dar la razón a la oposición-, que no parecía conveniente hacerlo antes de la apertura solemne de las Cortes. No había precedentes, no habíamos caído, y entonces dijimos: prorróguese.El jueves y el viernes era San Jordi, y los grupos nacionalistas catalanes tampoco querían entonces nos hemos ido al martes.A mí, Manolo Marín me informó: «Esta es la situación, soy partidario de respetar lo que dicen los grupos minoritarios porque unos y otros, por distintas razones, tienen razón». Le dije: «Hágase lo que el presidente estime conveniente». ¿Es posible esto? ¡Claro! Hay que ser buenos demócratas.

P.- Entonces, ¿no vuelve con usted el felipismo?

R.- Son etapas sociales y políticas distintas de España y también distintas del PSOE. Cada etapa tiene su afán, su propósito. A Felipe le tocó consolidar una democracia después de un golpe de Estado, entrar en Europa. A mí me toca hacer una democracia ejemplar en las reglas, en los comportamientos, y dar un impulso social a España.

P.- Sí, una etapa distinta, pero en alguna medida con los mismos mimbres. Los dos vicepresidentes, ocho de sus ministros, los dos portavoces parlamentarios, ¡hasta su jefe de Gabinete!, vienen de la etapa anterior.

R.- Creo que en la conferencia política y en muchas declaraciones de la campaña dije que el PSOE tenía un caudal político de personas muy importante para formar equipos. Es nuevo en torno a un 60% de los equipos que estamos formando, y en un 40% estamos aprovechando la experiencia imprescindible de la etapa de Gobierno, imprescindible, sobre todo en sectores de administración muy importantes como La Moncloa.

P.- ¿Qué le pareció que el llamado sector progresista del Poder Judicial optara por un candidato distinto del que usted avalaba para el Tribunal Constitucional, es decir, que prefiriera a Pascual Sala frente a Conde-Pumpido?

R.- Un profundo respeto democrático. Yo podía tener, es verdad, una preferencia, porque tengo la mejor opinión de Cándido Conde-Pumpido -por eso le vamos a nombrar fiscal general del Estado-, pero si los miembros del Consejo del llamado sector progresista opinaban que Pascual Sala, pues ésa es la democracia.

P.- ¿Usted cree que en esa decisión influyó que Conde-Pumpido hubiera votado a favor de la condena de Barrionuevo y Vera?

R.- No lo sé, no he hablado con ningún miembro del Poder Judicial.En todo caso, es su decisión y actúan libremente. Esto, por ejemplo, es un elemento de renovación democrática. Es decir, incluso creo que como ejemplo está muy bien, porque mañana a lo mejor el Gobierno llega a una comisión parlamentaria, propone a un alto cargo y resulta que en esa comisión se descubre que no es el idóneo.Y eso es democracia. No será ni una derrota del Gobierno ni un problema para el funcionamiento de las instituciones. Tenemos que acostumbrarnos a estas cosas.

P.- ¿Permitirá usted que desde el Ministerio de Justicia, desde la Fiscalía General del Estado o desde el Poder Judicial se ejerza en esta etapa alguna influencia a favor de altos cargos del felipismo que fueron condenados y se encuentran pendientes de recursos de apelación ante tribunales superiores?

R.- Dije en el discurso de investidura -fue una de las últimas frases con las que cerré mi intervención- que con mi Gobierno no habrá nadie que esté por encima de las leyes en este país.

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LA REFORMA DEL ESTADO

«Aunque tuviéramos la mayoría necesaria con otros, está clarísimo que no se puede hacer una reforma constitucional sin el PP»

P.- ¿Qué tipo de dictamen le gustaría que hiciera el Consejo de Estado para iniciar el proceso de reforma constitucional? ¿Qué va a hacer usted para conseguir el imprescindible apoyo del Partido Popular a esa propuesta?

R.- Es muy importante la tarea que voy a encargar al Consejo de Estado. Creo que, 25 años después de la Constitución, es enormemente útil que veamos qué reformas pueden mejorar el funcionamiento del sistema y favorecer la convivencia, que es en definitiva lo que representa una Constitución. Yo he planteado cuatro propuestas concretas y limitadas. Las cuatro tienen gran alcance político, pero en el informe que haga el Consejo de Estado puede que se planteen algunas otras cuestiones. Quiero que el trabajo del Consejo de Estado sea plenamente independiente del Gobierno.Lo va a ser por la autoridad del propio presidente, por la propia composición del Consejo y, además, ahora con los ex presidentes no dejará de tener un gran interés el debate. Estando Aznar y Felipe va a ser muy interesante.

P.- Está usted abriendo un nuevo campo de juego

R.- El Consejo de Estado recupera un gran interés desde el punto de vista de la opinión pública. Y seguro que será un informe cargado de autoridad. A partir de este informe, el Gobierno abrirá un debate, un diálogo con los grupos políticos. Con el primero que voy a dialogar, al que más me interesa convencer y escuchar, es al grupo parlamentario del PP, y evidentemente a Mariano Rajoy.

P.- Claro, porque usted lo necesita.

R.- Sí pero, más allá de necesitarlo matemáticamente, no se puede hacer una reforma en la Constitución sin el PP ni el PSOE aunque tuviéramos la mayoría necesaria. Eso está clarísimo.

P.- ¿Y la de los estatutos de autonomía?

R.- También voy a trabajar para convencerles. Desde luego, hay ya dos buenas noticias: que tanto Piqué como Arenas han anunciado que se incorporan a las ponencias de reforma de los estatutos de Cataluña y Andalucía. Esto sí es una rectificación en la buena dirección.

P.- ¿Pero usted concibe que se apruebe una reforma del Estatuto de Cataluña, por ejemplo, rompiendo el criterio que ha estado vigente durante estos años, sin el voto del PP?

R.- Hay que intentar que sea con el voto del PP. No es más difícil que lo que hicimos con la Constitución. Era mucho más difícil que personas como Manuel Fraga y Carrillo votaran juntos un texto constitucional. ¿Cómo no vamos a conseguir que personas como Mariano Rajoy y yo votemos juntos una reforma del Estatuto de Cataluña?

P.- ¿A usted le parece entonces más importante para la reforma del estatuto de Cataluña contar con el PP o con Esquerra Republicana?

R.- Primero, hay que contar con el Parlamento de Cataluña. Su voz es muy importante, pero la última palabra la tiene el Parlamento nacional, porque ésa es la esencia del cierre del sistema, que es la soberanía.

P.- ¿Usted respaldaría la reforma de un estatuto que, aun cumpliendo las dos condiciones expresas del discurso de investidura, es decir, que quepa en la Constitución y que obtenga un amplio consenso en su propia comunidad autónoma, sin embargo merme la solidaridad entre los españoles?

R.- Es que la reforma de un estatuto como tal es impensable que merme la solidaridad entre los españoles. Eso depende del modelo de financiación autonómica, del Fondo de Compensación Interterritorial y de las inversiones que haga el Estado. Imaginémonos que Cataluña, como pasó con todos los estatutos que fueron por la vía del artículo 151 (de las nacionalidades históricas), obtiene más competencias en Justicia, que es uno de los temas, y que el Estado tenga que hacer ahí transferencias de personal y de recursos financieros.Eso no es más insolidario, y a lo mejor Extremadura no quiere esas competencias. Esta es la diversidad y no pasa nada.

P.- ¿La reforma del Senado que usted concibe cambiaría la actual correlación de fuerzas desde el punto de vista de la representación entre las distintas comunidades?

R.- Depende de la fórmula que se utilice. Lo normal es que fuéramos a un Senado en el que la representación fuera básicamente de los gobiernos autonómicos y no se tratara tanto de una representación donde los números contaran, sino que lo hiciera la voluntad política conjunta. Es una tarea difícil, pero si consiguiéramos hacer una reforma del Senado con el concurso de todos, por supuesto con el del PP y también con el de los nacionalistas, que nunca han tenido un gran entusiasmo sobre esto, sería un paso histórico definitivo, determinante. Porque lo que hoy sienten las comunidades autónomas y los gobiernos de las nacionalidades históricas es que muchas de las cosas que decide el Estado las decide sin que ellos puedan opinar, y el Senado sería, en ese sentido, una gran cámara de representación territorial.

P.- Respecto al sistema de financiación, ¿usted cree que deben aumentar los actuales ingresos de las comunidades autónomas? ¿Por qué procedimiento? ¿Es posible un acuerdo de financiación que deje al margen al Partido Popular?

R.- Un acuerdo de financiación exige un gran consenso, lo deseable es que también esté.

P.- Todos los acuerdos de financiación han incluido hasta ahora al PSOE y al PP.

R.- Nosotros nos abstuvimos en el Parlamento de la nación. Es verdad que las comunidades autónomas llegaron a un acuerdo, pero como grupo parlamentario nos abstuvimos. El problema de la financiación de las comunidades autónomas tiene dos aspectos en estos momentos.En relación con el PIB, en los ocho últimos años han perdido un punto. Ese dato es objetivo y, por tanto, sirve para la reflexión.Además, el espacio fiscal no está bien delimitado. Yo creo que tienen la obligación, no sólo el derecho, de asumir responsabilidades que muchas de ellas tienen que seguir coordinando con la administración estatal tributaria. Y, en segundo lugar, las comunidades autónomas se han enfrentado con un problema reiterado por parte del Gobierno anterior, que es la aprobación de leyes donde el Estado tiene competencias que exigen prestaciones o que establecen casi derechos a los ciudadanos. Y, sin embargo, eso no va acompañado de recursos financieros. Pienso en la ley del menor, que es el gran clamor de todas las comunidades autónomas. Es una ley exigente, que obliga a tener centros de menores, con muchos medios, con muchos tratamientos y las comunidades autónomas lo tienen que estar pagando de sus fondos y para eso nunca recibieron transferencias.Este problema está latente, no está resuelto, y cada vez que el Estado hace una ley que da nuevas prestaciones, nuevos servicios que tienen que gestionar las comunidades autónomas porque son competencia suya, tendrá que haber una respuesta. Esos son los dos asuntos que quiero abordar en el nuevo modelo de financiación autonómica. Por supuesto, con una capacidad de crear agencias tributarias por parte de las comunidades autónomas que, en el fondo, lo que vienen a definir es que la Hacienda estatal, en sentido amplio, funcionará como una agencia mixta de comunidades autónomas y del Estado, porque la responsabilidad fiscal está compartida.

P.- ¿Por qué no se definió usted en la investidura sobre un asunto que genera una enorme sensibilidad social como es la cuestión de las selecciones deportivas catalanas?

R.- Porque me parece que tenemos que enfriar el juego.

P.- ¿Pero usted respalda o no las tesis de Maragall?

R.- A mí me parece que tenemos que buscar una fórmula de diálogo.Desde luego, en competiciones internacionales la selección deportiva tiene que ser la española. Otra cosa es que abramos espacios a las selecciones autonómicas

P.- Pero en una competición oficial no tiene sentido que Cataluña pueda competir con España

R.- No. No lo tiene. En mi opinión, no lo tiene.

P.- ¿Qué argumento va a utilizar para tratar de convencer al lehendakari Ibarretxe de que retire su plan soberanista?

R.- Esa conversación va a ser larga, espero tenerla pronto aquí, en este mismo despacho. Pues dos argumentos esenciales. El primero, que un partido democrático y un gobernante democrático no pueden aventurarse -es un error descomunal que pagará toda la sociedad- en un proyecto si no respeta los procedimientos de reforma del ordenamiento jurídico. Y segundo: mi voluntad de que se puede avanzar en el autogobierno de Euskadi y de que hay un terreno en el que se puede dialogar sin llegar a la confrontación radical.Si el estatuto o la norma, como la queramos llamar, de Euskadi es como la pequeña Constitución para esta comunidad autónoma, la Historia demuestra que una Constitución que respalde el 51% frente al 49% está condenada al fracaso inmediato. El Estatuto ha durado 25 años porque se hizo con acuerdo político, y lo que tenga que hacerse o se hace con el acuerdo de constitucionalistas y nacionalistas en Euskadi o no vivirá, nacerá muerto. Aunque lo ganen en un Parlamento o donde sea.

P.- ¿Usted le va a ofrecer a él, como punto de encuentro, una reforma dentro de la Constitución del Estatuto de Gernika? Algunos miembros de su partido en el País Vasco han hablado de ello.

R.- Yo, de momento, lo que le voy a ofrecer es diálogo, comprensión.Quiero hablar de los traspasos pendientes, pero de entrada no le voy a ofrecer una reforma del Estatuto.

P.- ¿Qué hará usted si, después de todo el diálogo y de toda la comprensión, Ibarretxe no rectifica, sigue tramitando su plan, logra que lo apruebe el Parlamento vasco y convoca un referéndum en la comunidad autónoma?

R.- Bueno, antes habrá elecciones en Euskadi. Desde luego, lo que haremos si el lehendakari sigue adelante con esa actitud será responder política, democráticamente y también con los resortes que da el Estado de Derecho. Pero quiero dejarlo muy claro: ésta es una cuestión esencialmente política y, por tanto, es en el terreno de la política donde la quiero librar.

P.- Usted dijo antes de ser presidente que, tanto si ganaba el PP como si ganaba el PSOE, ésta podría ser realmente la legislatura en la que se acabara con ETA o en la que ETA se acabara. ¿Cree usted que realmente eso es posible?

R.- Voy a trabajar intensamente para lograrlo. No quiero hacer ninguna promesa que no pueda cumplir, dado que le doy un gran valor a la palabra de un político y mucho más si es presidente del Gobierno, pero hay condiciones para pensar que estamos cerca del fin de ETA.

7

LOS MEDIOS DE COMUNICACION

«Me gustaría que el director de servicios informativos de TVE no estuviera demasiado etiquetado y representara el nuevo periodismo»

P.- ¿Qué perfil le gustaría que tuviera el nuevo director de los servicios informativos de TVE?

R- Me gustaría que no fuera excesivamente... no sé si decir conocido o etiquetado; joven, me gustaría que representara el nuevo periodismo.Eso es lo único que me atrevo a sugerir públicamente porque es la sugerencia de quien vamos a nombrar directora de RTVE, creo que el viernes.

P.- Y el día que le den a usted un palo en la televisión o en la radio pública, ¿no se va a agarrar un cabreo cósmico y ?

R.- En absoluto. Yo escucho muchas emisoras que me hacen críticas sistemáticas, continuas e intensas. Algunas de ellas me provocan sonrisas, otras me hacen reflexionar. Está en el mandato de las urnas que tengamos unos medios públicos abiertos, plurales, independientes, donde una noche podamos ver un debate entre los números dos del PP y del PSOE, a la siguiente otro entre el director de El País y el director de EL MUNDO... Como dice la gente, qué maravilla tener esa televisión. Pues la vamos a tener.

P.- ¿Le ha convencido al presidente de Andalucía y de su propio partido, el señor Chaves, de que eso también es lo conveniente en Andalucía?

R.- Lo va a hacer, sin duda alguna. ¡Claro que es lo conveniente en Andalucía y en todos los sitios! Voy a pedir a todos los gobiernos autonómicos que apliquemos este modelo. El informe será de cuatro expertos; bueno, ya cinco, porque vamos a nombrar a uno más.

P.- ¿A quién?

R.- A Fernando González Urbaneja, como presidente de la Asociación de la Prensa.

P.- ¿No sería lógico pedirles también a los demás partidos que aportaran algún nombre para esta comisión de reforma del Estatuto de RTVE que ha formado usted?

R.- En la primera fase no, porque se trata de que sea lo más independiente posible. Desde que me he sentado aquí como presidente del Gobierno, lo último en que pienso cada día es en que, además, soy el secretario general del PSOE. Quiero que haya una profunda recuperación del sentido institucional, del papel del Gobierno, del papel del Parlamento, del papel propio de cada uno de los poderes del Estado. El consejo de reforma de los medios públicos va a trabajar con total libertad, escuchará a todos los partidos, seguro, a independientes, profesionales, expertos... Le daremos todos los medios y emitirá un informe que nosotros traduciremos en un proyecto de ley. Este es un método de trabajo de las democracias más consolidadas: el pedir informes a expertos de reconocido prestigio.

P.- ¿Ejecutará su Gobierno la sentencia de la Sala Tercera del Supremo que impone la separación real y efectiva de las emisoras de Antena 3 Radio absorbidas por la cadena Ser, aunque ello les disguste a los que usted mismo definió como su diario y su emisora favoritas?

R.- Por supuesto, hay que ejecutar todas las sentencias. Tengo que confesar que no soy un experto en esta materia ni en esta sentencia, pero hay que ejecutarlas todas.

P.- Luis del Olmo le preguntó recientemente al presidente Aznar si estaba dispuesto a concederle una entrevista a Iñaki Gabilondo y el presidente Aznar no le respondió. ¿Está usted dispuesto a concederle una a Federico Jiménez Losantos?

R.- Sí. Cuando sea, la semana que viene si hace falta.

8

LA POLITICA ECONOMICA

«Si tenemos un ciclo de crecimiento, ir a un poco de déficit es mucho menos problemático que subir la presión fiscal

P.- En su discurso de investidura, usted prometió aumentar la inversión en investigación un 30%

R.- Un 25.

P.- Construir 180.000 viviendas sociales al año, subir el salario mínimo a 600 euros al mes y destinar 4.000 millones de euros a las pensiones más bajas. ¿Es verosímil que esto pueda hacerse sin subir ni los impuestos ni el déficit? Y puestos a elegir, ¿qué subiría antes, la presión fiscal o el déficit?

R.- Puestos a elegir, si tenemos un ciclo económico de crecimiento o de previsión de crecimiento, ir a un poco más de déficit es mucho menos problemático, como bien explicaba Solbes ayer, que modificar al alza la imposición fiscal.

P.- Es decir, que la presión fiscal, durante esta legislatura, en ningún caso...

R.- En absoluto. Ese es un compromiso muy fuerte que tengo. No va a aumentar la presión fiscal. En cualquier caso, creo que los escenarios de inversión que tenemos sólo están cuantificados para ser cumplidos en un escenario de crecimiento económico moderado.En uno razonable, podremos cumplir los compromisos de inversión y de nuevos avances sociales que proyectamos. Esto sólo tiene un límite: que la lucha contra el terrorismo y la seguridad de los españoles nos exigieran hacer una inversión muy fuerte. Sólo tiene ese límite y esa condición. El resto de los escenarios de inversión se van a cumplir.

P.- ¿Sería para usted un déficit aceptable, un déficit moderado, un 1% del PIB? ¿Más de un 1%?

R.- Vamos a gobernar para que haya estabilidad presupuestaria, y el mensaje que tengo que dar como presidente del Gobierno a los ministros y a la sociedad es: cumplamos la estabilidad presupuestaria.Y explico más, creo que se puede hacer manteniendo los compromisos de inversión. Hay que apretarse el cinturón en todo el gasto que no es productivo. Hay que apretarse el cinturón como Gobierno en todo aquello que es despilfarro.

P.- ¿Llevará a cabo su compromiso fiscal de bajar el Impuesto de Sociedades hasta el 30%?

R.- Llevaré a cabo la reforma de nuestro sistema fiscal, acercando el Impuesto de Sociedades al Impuesto de la Renta. Pero el compromiso fiscal, como dije en el debate de investidura, será para el segundo año de legislatura. En el primero vamos a encargar a una comisión de expertos un profundo estudio sobre la reforma.

P.- Pero es que usted también dijo, en su programa consta, que el tipo máximo de IRPF bajaría al 30%.

R.- En torno al 30%. Hay que rebajar el tipo máximo y hay que buscar una aproximación con el Impuesto de Sociedades. Además, esto ya no es un elemento casi de debate en Europa, todos los países de la UE van por este camino.

P.- ¿Mantiene también la idea de incrementar el impuesto sobre las rentas de capital? ¿No tiene miedo de que, si aplican ese compromiso, pueda haber una huida de capitales?

R.- No, no creo. Lo haremos moderadamente, pero subiremos la imposición por rentas de capital, que ha caído a niveles muy bajos.

P.- Pocos meses antes de las elecciones usted dijo que esperaba que, si ganaba el PSOE, todos los gestores de las grandes empresas privatizadas nombradas por el PP presentaran la dimisión. Luego, sin embargo, el mensaje ha sido el de que su Gobierno no intervendrá.¿Seguirá un criterio uniforme o estudiará la situación caso por caso?

R.- Intuyo que no se ha producido eso que yo pronosticaba. Pero más allá de eso, lo que sí que quiero es que haya un Gobierno que no intervenga en la vida de las empresas. Es verdad que venimos de una situación muy atípica, porque el Gobierno anterior intervino en el proceso de privatización de empresas importantes. Pero, en estos momentos, mi objetivo es mantener una buena relación con esas empresas y que, a partir de ahí, sean sus propios administradores los que tomen las decisiones.

P.- A propósito de una de esas compañías, hace un año y medio el actual ministro de Justicia aseguró que veía indicios de cuatro delitos en la conducta de César Alierta cuando era presidente de una empresa pública y el portavoz del PSOE, Jesús Caldera, aseguró que el señor Alierta no debía continuar al frente de Telefónica si la querella presentada contra él era admitida a trámite por un juez. Toda vez que eso ya ha sucedido, ¿mantiene su Gobierno y su partido ese criterio? ¿Piensa hacer algo al respecto?

R.- Pensamos cumplir la ley en lo que nos toque. Sucede que, como Gobierno, es más difícil que como oposición decirle al presidente de una empresa lo que tiene que hacer. Por lo tanto, vamos a mantener una prudencia exquisita. No saldrá nunca del Gobierno del Partido Socialista la idea o la petición a un presidente de una empresa privada de que se vaya. Pero también, lógicamente, todo el mundo responderá ante la ley, sea el presidente de una empresa o sea un ciudadano de a pie.

P.- ¿Le preocupa la concentración de poder que se ha producido en los últimos años en la economía española? ¿Qué medidas piensa adoptar su Gobierno para incrementar la competencia en aquellos sectores que siguen dominados por los oligopolios?

R.- Vamos a reforzar el poder y la independencia del Tribunal de Defensa de la Competencia. Es quien tiene que garantizarla, no tiene que hacerlo el Gobierno en sentido estricto.

P.- ¿Habría aprobado usted, si hubiera estado en el Gobierno, la fusión entre Canal Plus y Vía Digital?

R.- Pues seguramente sí.

P.- Usted terminó su discurso comprometiéndose emotivamente al «mejoramiento social de los humildes». ¿Significa eso que los ricos van a vivir peor o menos bien a partir de ahora? ¿Se compromete usted a que durante su mandato se reduzcan las diferencias entre quienes más y quienes menos tienen?

R.- Sí, por supuesto. Eso enlaza un poco con mi idea de primero democracia y luego avance social. ¿Por qué? Porque lo que he dicho en muchas ocasiones es que la ciudadanía tenga cada vez más derechos y los poderosos un poco menos de poder. La vía es ésa.

P.- O que haya más gente que tenga un poco de poder.

R.- La sociedad moderna como es más justa, como hace que las diferencias sean menores, es dando derechos a la ciudadanía, derechos democráticos, derechos universales. Sin duda alguna, el mejor mecanismo es la educación. Una de las mayores aspiraciones que tengo como presidente de Gobierno es acabar la legislatura con un 40% de estudiantes becados en España, con las mejores becas posibles, para que un hijo de un trabajador pueda hacer el mismo máster que pueda hacer el hijo del director financiero de un gran banco. Ese es uno de los objetivos que se le debe exigir a un Gobierno socialista.

9

LAS POLITICAS SOCIALES

«Si consiguiéramos en dos legislaturas la igualdad real y plena entre el varón y la mujer, sería una conquista histórica»

P.- ¿Cree usted que el plan integral contra la violencia doméstica que van a aprobar este viernes será suficiente para atajar el número de crímenes de esta naturaleza?

R.- Es una ley. La diferencia cualitativa entre lo que hemos visto es que hasta ahora se hablaba de planes y nosotros vamos a hacer una ley. Una ley establece derechos y obligaciones que los tribunales tienen que cumplir. El otro día, coincidiendo con mi visita al hospital para ver a las personas heridas y a las familias del 11-M, una señora en el pasillo me abordó y me hizo pasar a la habitación donde estaba una víctima de malos tratos a quien su marido había rociado de gasolina, tirado por un balcón y, no contento con eso, había bajado a intentar hacerle más daño físico. Afortunadamente, no pudo. La escena que vi, con su familia, fue dramática. El número de mujeres maltratadas es, para mí, la vergüenza mayor de este país. Por eso, quiero que sea la primera ley, va a ser una ley fuerte, va a ser una ley con medidas duras, con muchos recursos sociales para intentar paliar y erradicar, en la medida en que podamos, esa lacra inasumible.

P.- ¿Se compromete usted a que en esta legislatura se alcanzará la igualdad plena de la mujer con el varón en todos los órdenes, desde títulos nobiliarios, clubes deportivos, participación en acontecimientos sociales, igual nivel de salario para igual nivel de trabajo?

R.- ¿En esta legislatura? Quedan muchas cosas por hacer. Desde luego, si consiguiéramos en dos legislaturas una igualdad real y plena, sería una conquista histórica. Hay dos objetivos en los que vamos a trabajar: primero, la participación de las mujeres en empresas, en los estamentos directivos de las empresas. Vamos a poner en marcha un sistema de incentivos fiscales y de todo tipo a las empresas para que superemos la actual situación, porque en los consejos de administración el porcentaje de mujeres no llega al 10%. Y en las del Ibex [las 35 de mayor liquidez de la Bolsa española] no llega al 2%. El poder político y el poder económico son los dos grandes instrumentos de cambio social.Ahora tenemos ocho ministras y ocho ministros, y es un factor de pedagogía...

P.- ¿Habla usted de incentivos fiscales?

R.- Incentivos de todo tipo. Hay algunos países que ya han puesto en marcha estas políticas. Estamos, lógicamente, estudiando y elaborando medidas y esto hay que hacerlo dialogando con las empresas.

P.- ¿Y cuál es el segundo objetivo?

R.- Por supuesto, la conciliación de la vida familiar con la vida laboral. Para eso tenemos que mejorar los regímenes que afectan a los derechos laborales de hombres y de mujeres para facilitar una política de impulso de la natalidad que quiero dar a este país. Lo he dicho muchas veces: España necesita niños, España necesita hijos. Y eso exige también una buena red de escuelas infantiles, donde la gente que no se puede pagar una guardería pueda tener la posibilidad de compatibilizar trabajo y familia, y que ese motor de la política social en España que son las abuelas se vea acompañado por la sociedad a través del Estado, de las administraciones.

P.- ¿La reforma del Código Civil que usted ha anunciado va a proporcionar a los matrimonios homosexuales los mismos derechos de adopción que tienen los matrimonios heterosexuales?

R.- Con un exigente régimen de garantías para proteger los derechos de los menores Pero, sí, vamos a abrir la posibilidad de la adopción.

P.- ¿Reformará su Gobierno en esta legislatura la ley del aborto para implantar una ley de plazos?

R.- Es un compromiso que hemos asumido.

P.- ¿No cree usted que éste es uno de los asuntos en los que, al margen de las convicciones que cada uno tenga, sería necesario un muy alto consenso social?

R.- Sí. Por eso le digo que no es una prioridad legislativa, sino que tenemos que trabajar para conquistar un consenso social.

P.- ¿No está su Gobierno alterando las reglas del juego de la democracia al impedir la entrada en vigor de la Ley de Calidad de la Enseñanza?

R.- No, porque la Ley de Calidad remite a la elaboración de una serie de decretos. El Gobierno tiene facultad para parar decretos anteriores. No tiene la facultad, obviamente, para modificar leyes. Y parece razonable que, si la ley se va a modificar, no incurramos en el error de que determinados decretos que marcan contenidos entren en funcionamiento. Es bastante razonable. También queremos hacerlo con el máximo diálogo posible, porque la reforma de la ley que queremos es una reforma limitada a los aspectos donde creo que son regresivos como los itinerarios, como la prueba general de Bachillerato, como la extensión del concepto de Educación Infantil desde los cero a los tres años Son aspectos limitados, importantes pero limitados.

P.- ¿Qué piensa de la afirmación del Gobierno vasco de que rechazará cualquier norma de carácter estatal respecto a la enseñanza?

R.- Que no la acepto. El Gobierno vasco, como todos los gobiernos, tendrá que someterse a aquellas leyes que sean competencia del Estado. Si las discute, quien tiene la última voz es el Tribunal Constitucional. Igual que hoy seguro de que el Gobierno vasco se siente satisfecho por la resolución que ha dado sobre el recurso ante el plan Ibarretxe, en otras ocasiones tendrá que aceptar aquellas que no le gusten.

P.- ¿Qué proyectos concretos les piensa usted ofrecer a los presidentes Camps y Valcárcel cuando se reúna con ellos para compensarles por la suspensión del trasvase del Ebro en la revisión del Plan Hidrológico?

R.- La revisión del Plan Hidrológico, que comporta la paralización del trasvase del Ebro, quiero hacerla por consenso. Quiero decir desde aquí a los presidentes de las comunidades de Murcia y de Valencia que van a tener las puertas abiertas del Gobierno que vamos a trabajar con ellos conjuntamente y que tenemos preparado un paquete urgente de inversiones en infraestructuras. Estamos convencidos de que una política alternativa al trasvase puede llevar agua suficiente y en menos tiempo tanto para Murcia como para las zonas de Valencia y Almería con más necesidades.

P.- ¿Pero no hay ningún argumento que ellos puedan esgrimir, que le pueda hacer a usted dar marcha atrás en su decisión de cancelar el trasvase del Ebro?

R.- Yo soy una persona que nunca está cerrada sin más a todo.Pero la decisión de paralizar el trasvase del Ebro es una muy firme. Tengo el convencimiento de que el señor Camps y el señor Valcárcel puedan estar en una actitud dialogante. Vamos a hacer un esfuerzo hasta la extenuación por llegar a ese acuerdo. Mi gran objetivo es tener un Plan Hidrológico Nacional aceptado por todas las comunidades autónomas. Seguro que unas tienen más entusiasmo que otras, pero aceptado por todas. Y créame que es posible. Era más difícil hacer la Constitución. Es un problema de voluntad política.

P.- Su defensa de la política de excepcionalidad cultural en el discurso de investidura, ¿implicará un incremento de las ayudas públicas al cine español? ¿Con qué criterios?

R.- Criterios de objetividad.

P.- Implicará un incremento...

R.- Implicará una ayuda superior, implicará algunas medidas fiscales de rebaja del IVA para promoción de bienes de oferta cultural y, desde luego, un despliegue muy importante de la potenciación exterior de nuestra cultura.

P.- ¿Es usted partidario de imponer limitaciones a la exhibición o al doblaje del cine norteamericano, tal y como sucede en Francia?

R.- Ese tema hay estudiarlo. Es complicado, no lo descarto y vamos a abrir un diálogo...

P.- Porque en Francia hay cuotas de doblaje y cuotas de pantalla para el cine norteamericano...

R.- Evidentemente, el gran ejemplo de excepcionalidad cultural es Francia. Nosotros vamos a caminar con muchos de los elementos que nos aporta la experiencia francesa.

10

VIVIR EN LA MONCLOA

«Para romper el maleficio, me he impuesto practicar el método de la sonrisa, que es la mejor fuente para complacer a los demás»

P.- ¿Qué papel va a desempeñar su esposa en la nueva situación política?

R.- En la actividad política, ninguno.

P.- ¿Se va a implicar en alguna actividad pública relacionada con la cultura, con problemas sociales concretos?

R.- Bueno, es posible que como ella está dentro de la cultura y dentro de la música, ahí pueda tener alguna participación, no directa, pero desde luego lo que es actividad pública trascendente y actividad política seguro que no va a tener ninguna.

P.- O sea, que usted no cree que ella termine algún día dando el salto a la política como sus dos antecesoras.

R.- Estoy convencido de que no. Le gusta tener muy poca dimensión pública.

P.- Bueno, ¿ya ha practicado usted algún exorcismo, algún rito religioso o laico al llegar a este Palacio para romper el maleficio según el cual ningún presidente de la democracia lo ha abandonado sin grandes descalabros?

R.- Me he impuesto a mí mismo practicar el método de la sonrisa, que creo que es la mejor fuente para complacer a los demás. Ser presidente del Gobierno te tiene que hacer transmitir a la ciudadanía cada segundo, cada segundo de tu vida, un gran agradecimiento.Sobre todo, voy a ser muy disciplinado, porque además me gusta, y voy a ser un presidente del Gobierno absolutamente accesible.Quiero que La Moncloa sea la casa de todos. La puerta va a estar abierta. Y la otra cosa que voy a intentar hacer es salir lo máximo posible a la calle. Es un consejo que me ha dado el Rey, quizá uno de los consejos más claros y contundentes que me ha dado Su Majestad: «No te dejes el tiempo en La Moncloa».

P.- ¿Pero le han presentado a usted ya al señor Síndrome de La Moncloa? ¿Lo ha conocido ya? Casi lo tienen ustedes aquí en plantilla.Porque todos los que entraron...

R.- Eso sí que tiene interés histórico. Lo que me dicen de la evolución de los presidentes es lo siguiente: que hay un momento en el que se producen los cambios. Inicialmente, todos los presidentes se vienen a trabajar a este despacho en el edificio del Consejo de Ministros, que es bastante moderno, donde está la gente, donde sales y ves a gente que está trabajando aquí, bajas y ves a gente, porque aquí hay movimiento siempre. Empiezan aquí y llega un momento en que se van al despacho del Palacio, donde no hay nadie, ni siquiera secretaria. Dicen que ése es el momento en el que se opera el cambio en todos los presidentes. Por lo tanto, yo ya conozco la receta. Nunca iré a trabajar al despacho del Palacio.Y por si alguna vez tengo la tentación, voy a decir a mis colaboradores que no me dejen.

P.- O sea, que hay una promesa más que añadir a las de su discurso de investidura. Pues muchas gracias."


One Response so far.

  1. Anónimo dí:

    Las respuestas de Z(eta)p son propias del separatista de mierda que es. Viva España

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